Lo que pasa en el 2017, se queda en el 2017

martes 2 de enero de 2018

Y así nomas, se nos va otro pinche año. Parece que fue apenas ayer cuando estaba tirando caca sobre el 2015… ¿Qué? ¿Que hubo otro año entre el 2015 y 2017? Ni puta cuenta.

En fin, el 31 estaba demasiado pedo y ayer pasé todo el día dormido o en un estado en que ya no podía distinguir si seguía dormido o intentando despertar. Pero pues como cada año, aquí vengo a hacer un leve recuento de los acontecimientos más importantes del año que acaba de terminar.

En general, estuvo chido. La neta fue un año de mucho aprendizaje y descubrimiento. Creo que ha sido el año en que más he viajado, fui a lugares nuevos a los que nunca había ido, fui a Mazatlán, Durango, Monterrey (aunque fuera solo por unas horas a hacer trámites), al DF como ya es costumbre de casi cada año, y a Las Vegas. Así que al mismo tiempo, viajé fuera del país, y en avión, cosa que nunca había hecho porque en cierta forma me aterraba ligeramente. Y hablando de cosas que nunca quería hacer en mi perra vida, este año me subí (a la fuerza) a una montaña rusa por primera -y muy seguramente última- vez; y después de como 20 años de negación y tolerancia al dolor, por fin enfrenté mi pánico a ir al dentista y comencé a arreglarme el hocico. Y hablando de cosas que duelen, también este año por fin me tatué.

También fue el año en que comencé mi diplomado para enseñanza de inglés, el que si todo sale bien terminaré en unos meses. Y después de 20 años, por fin volvió a nevar en esta ciudad. Y claro, también hubo momentos bajos, y creo que lo más pesado que pasé ese año fue que tuve que entregar mi casa. Todo el proceso de mudarse y de adaptarse nuevamente a otros horarios y distancias joden mucho las rutinas que uno se establece, pero pues ahí voy sobreviviendo, y espero en unas semanas poder mudarme nuevamente a otro lugar propio.

En cuanto a este año nuevo, pues no me gusta la idea de los mentados propósitos, la misma sarta de ideas genéricas y repetidas que a la mera hora nomas no se cumplen, y se reciclan al año siguiente; pero aunque algunas entren en lo cliché, hay algunas cosas que quiero lograr este año:

  • Primero que nada, terminar mi diplomado y comenzar a trabajar como maestro (por las tardes o fines de semana, sin dejar mi trabajo actual).
  • Ya ahora sí arrancar debidamente con mi negocio, que lleva como dos años en desarrollo y nomas no empezamos nada.
  • Grabar otro álbum, hace muchísimo que no hago nada de música, fuera de uno que otro remix o cover de vez en cuando. Hace falta algo completo y nuevo.
  • Hacer streaming más seguido, o al menos más conforme a una agenda fija.
  • Escribir más seguido, así sea alguna pendejada que me pasa en el día, o una historia digna de un best-seller.
  • Viajar más, o a más lugares nuevos. Quiero proponerme, no específicamente para este año sino a lo largo de varios si es necesario, visitar todos los estados del país al menos una vez. Haré un mapa con los que he visitado y los que me faltan.
  • Y pues, lo clásico, tal vez dejar de fumar (o hacerlo menos), de tomar (o nomas ponerme menos pedo), comer mejor, hacer ejercicio, y en general ya no ser tan huevón.

En fin, el caso es siempre buscar hacer de cada año, uno mejor que el anterior, y no solo año, también puede ser mes, semana, día, instante, ya saben. Y pues como siempre, quiero agradecer a todas las personas que estuvieron presentes en mi vida ese año, las que ya estaban y siguen, las que llegaron, las que se fueron, y las que seguirán este año. A todos, gracias, y mis mejores deseos para este 2018, y a seguir siendo chingones siempre.

¿Te gustó el post? ¡Compártelo en tus redes y con tus seres queridos y odiados!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *